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Baños fríos y duchas de agua dulce

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Baños fríos y duchas de agua dulce para curar o aliviar problemas de salud.

Podemos decir que todo el mundo conoce la diferencia entre un baño y una ducha. En el baño, según el recipiente lleno de  agua, se puede sumergir una parte del cuerpo o todo, el agua puede estar a diversas temperaturas y puede contener o no sustancias medicinales disueltas.

En la ducha, el agua cae sobre el cuerpo de forma más o menos pulverizada y es complicado añadirle elementos medicinales.

Si bien la ducha puede utilizarse con fines terapéuticos, es más frecuente el uso del chorro, que evita que el agua se disperse y, por tanto, actúa de forma más directa.

Por el contrario, los baños son muy utilizados y pueden ser clasificados según la temperatura del agua y  en función de si se somete todo el cuerpo o una parte de él a la acción del agua previamente preparada.

Baños de tina fríos.

Los baños fríos se realizan con agua entre 18 y 20 °C y no deben durar más de medio minuto. El cuerpo o la parte a tratar se sumerge lentamente en el baño, mientras el paciente respira pausadamente.

Con los baños parciales se promueve mejorar la circulación sanguínea donde recibe el agua, ya que el frío produce una constricción de los vasos sanguíneos que se encuentran por debajo de la piel y, acto seguido, una vasodilatación se puede reflejar.

Con ello se produce una especie de gimnasia vascular y se activa no sólo la circulación arterial, sino también la circulación venosa, que resulta comprimida por la musculatura de la zona, que también se contrae.

Cuanto más extensos son los baños parciales, mayores son los efectos cardiocirculatorios, ya que el corazón también participa de los efectos sobre el sistema circulatorio.

Baños fríos para bajar de peso.

Los baños fríos en la tina son ideales para mejorar la digestión y ayudar al organismo a que las grasas sean rápidamente evacuadas, protegiendose del sobrepeso.

Realice masajes con una esponja suave en formas de círculos en el estomago, en serie de 5 hacia la derecha y 5 hacia la izquierda.

Baños fríos para la fiebre.

Los baños totales o de medio cuerpo se emplean cuando se quiere hacer descender de forma rápida la temperatura del cuerpo, cuando se desea estimular el metabolismo y cuando se busca producir calor reactivo.

Aunque parezca que en las indicaciones existe cierta contradicción, el efecto de los baños fríos depende de la duración de los mismos: si son breves, producen calor reactivo, mientras que si son prolongados causan descensos más acusados de la temperatura corporal, que se mantienen en el tiempo.

Baños fríos para estimular las relaciones sexuales.

Los baños fríos también estimulan la producción de hormonas sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. Esto permite mejorar las relaciones sexuales de pareja.

Los baños fríos deben terminarse con un calentamiento posterior, sea mediante el ejercicio, sea con frotamientos enérgicos durante el secado.

Baños fríos para las hemorroides.

Mención especial merecen los baños fríos de asiento, empleados para tratar las hemorroides también conocidas popularmente como almorranas, (este término ya casi no se escucha), ya que con ellos se produce un efecto vasoconstrictor de las venas dilatadas, así como una acción analgésica por el propio frío del agua.

Los baños de agua fría reducen el dolor de las hemorroides y libera las venas dilatadas. Al realizarse cada día por unos minutos, los efectos serán muy considerables.

Suele añadirse al agua algún antiséptico, como la clorina, para aumentar la higiene de la zona anal y prevenir infecciones de las venas dilatadas.

Importante es que sepa que los baños fríos están contraindicados en personas con problemas cardiocirculatorios y afecciones reumáticas crónicas de origen degenerativo.

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